Subestimar, subestimarse, ser consciente de que lo haces y sentir impotencia por la incapacidad de arreglarlo, de cambiarlo.
Sentirte fuerte pero rezar por que no conozcan tu debilidad, porque ahí, y solo ahí, desaparece toda tu fuerza.
Darte a conocer con miedo a no gustar del todo pero arriesgarte, darte cuenta de que ese miedo no tenía buenos cimientos y alegrarte, pero tener miedo a sobreestimarse y dar pasos hacia atrás.
Volver al principio y pensar "es como intentar domesticar a un mosquito..."
Maldita autoestima...
Que si ya me he cansado de escribir..
ResponderEliminar