Me importa poco la fama o la impresión que pueda dar una persona. Me importa MUY poco porque lo vivo a diario.
En tu vida te cruzas con gente muy diferente, pero que pueden cambiar mucho al conocerlas, de manera que también cambia la impresión que tenías con respecto a ellas, ya sea a bien o a mal, claro está.
Yo soy quizás una de esas personas a las que si conoces, se derrumba toda idea inicial, que oíste o pensaste en un momento determinado... puede que dé mala impresión o tenga mala fama, por lo que, seguramente, intento no dar pasos en falso al conocer a alguien, pues sé cómo te sientes al ser juzgado al azar.
Sin embargo, en el mundo real la sociedad es muy cruel y hay que vivir con ello, ADAPTARSE, como con todo.
Y siempre digo lo mismo, a estas alturas... me llevo a casa mucho aprendido, pese a poder sonar no demasiado creíble...
No me gusta guiarme por impresiones, apariencias o habladurías, aunque se trate, al parecer, de la peor o mejor persona del mundo. Claro que no todos comparten mi opinión, y se puede o luchar por demostrar quién eres a la sociedad en general, o, por el contrario, preocuparte por los que te importan y se interesan en conocerte.
Yo SIEMPRE he seguido la segunda opción, puesto que, al fin y al cabo, esta gente es por la que merece la pena luchar.
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