Es difícil conseguir cuando no depende de tí, cuando a tu alrededor se edifica o edifican o edificas una muralla que no es alta, ni lleva muchos ladrillos pero se sustenta aunque no entiendas la razón y creas que no puedes derribarla... no te equivoques, PUEDES hacerlo pero no siempre se quiere porque existe la esperanza, por eso te engañas o tú engañas o te engañan y llegan los lamentos, las sonrisas que no dicen nada y los recuerdos de un mundo sin murallas...
Aún así extrañas o te extrañan por mil razones, dos de ellas son cegarse con los ladrillos (también llamados detalles que construyen...) o no estar capacitados para levantarla, ya no tanto para alzarla sino para soportarla y protegerla y que no caiga.
Lo malo de esto es que besa el suelo y lo traspasa hasta el infierno, sabías que pasaría y vuelves a caer... a erigirte para fundar otra ciudad y crear otra muralla...
No aprendemos.
Pero si eso es lo bonito de la vida! Caerse y volverse a caer oootra vez con la misma piedra para darnos cuenta de nuestros errores. Y si eres como yo, aprender a reirte de esas caídas... créeme, eso es lo mejor para saber vivir a gusto :)
ResponderEliminarSoy David xD