Es difícil aprender.

Ojalá mañana me despierte siendo un bebé en brazos de mi madre, y recuerde todo lo que aprendí de los errores, y sepa cómo hacer para no volver a cometerlos...

viernes, 29 de abril de 2011

Envidia.

Siento envidia, sí, francamente, esto tiene que ser envidia, ¿por qué no decirlo?
No me parece justo que haya personas a las que se lo den todo hecho sin costarles trabajo alguno y alcanzando objetivos sin desearlo realmente y, por el contrario, personas a las que para alcanzar el sueño más insignificante se le pongan cada día más trabas y su camino sea cada vez más dificultoso.
Este tipo de cosas me hacen pensar en la supuesta existencia de un dios...y esque, si hay dios, le digo, seguramente sin ser la más indicada (puesto que estas palabras las escribe la envidia que siento, envidia por la gente con suerte), que no tiene ni idea de justicia.
"Tienes que acostumbrarte".
Pues NO QUIERO acostumbrarme a vivir en un mundo injusto, donde la gente buena tenga el camino lleno de piedras y otros, ya no malos sino simplemente otros, tengan la alfombra roja hasta todo aquello que deseen, o que no deseen tanto.
Porque un filósofo dijo una vez que aceptar la injusticia es todo lo contrario a una virtud, y yo le creo.
Solo me queda el consuelo de que los obstáculos pueden hacerte crecer como persona, ser más fuerte y madurar. Pero eso, ¿realmente sirve pala alcanzar tus sueños? ¿Me sirve como consuelo?

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