Supuestamente el camino corto es el peor, y como el ser humano parece haber aprendido de ello, siempre escoge el camino más largo, a pesar de lo que pueda costar llegar al final. Y es que somos masoquistas...porque a veces el camino más corto es el más fácil.
¿Merece la pena elegir el camino más largo, aun sabiendo que existen varias posibilidades de no llegar al final?
¿Merece la pena elegir el camino más largo, aun sabiendo que existen varias posibilidades de no llegar al final?
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